Cuando es habitual que lo urgente desbanque lo importante

Y lo importante no se resuelve, continúa estancado, tarde o temprano saldrá a la luz. Y su palpitar se volverá tan fuerte que probablemente nos golpee severamente hasta hacernos despertar.

Callar y no gritar es un puente de complicidad, una connivencia con el actor que desbarata lo importante continuamente.

Silenciar nuestro pensamiento, además de asfixiarnos, demora irremediablemente tomar las riendas de la cordura.

Vivir sin saber limitar nuestras necesidades más prioritarias nos diluye en la masa, nos confunde con la inercia, desbancamos lo que es importante para nosotros con lo que dicen los demás (o nuestra ceguera) que es urgente. No determinar nuestra verdadera necesidad impide establecer claras estrategias a la hora de actuar. Si lo imperioso se convierte en una necesidad real, aquí y ahora, adelante, actúa en consecuencia, probablemente sientas calma, felicidad o alegría. Si es una mera excusa para no afrontar lo que realmente importa, ¿para qué lo haces? 

No confundamos lo que es trascendente y clave con lo que es apremiante, obligatorio o imperioso.

¿Cuál es tu tendencia? ¿Hasta qué punto desbancas lo realmente necesario para ti, día tras día? ¿Y cómo te hace sentir?

¿Es posible que no logres conocer tu necesidad trascendente y por eso es fácil desviarte y atender lo más urgente? Pregúntate: ¿No puedes o no quieres verlo? La responsabilidad de proteger lo tuyo, es tuya y si necesitas ayuda, pídela.

Fíjate en tu comportamiento cuando vuelves a dejar que lo imprescindible y urgente eche a un lado lo que sabes que  necesitas:

 ¿Has dejado de arriesgarte a perseguir lo necesario?

¿Te justificas frente a terceros o frente a ti mismo en tu decisión?

¿Fantaseas para auto-engañarte y no afrontar lo real?

Y algo que te puede dar más pistas: cuando descubres que tus necesidades esenciales siguen sin ser atendidas, ¿te sientes frustrado, triste, enfadado o resentido?

Si te has dado cuenta de que la desconexión contigo es importante, no te preocupes porque no es irreversible. Sólo hay que ponerse en marcha y atender a tus emociones como si fueran tu mapa. No te engañes, hay emociones trampa, cuida no usar la ceguera también en esto. Cuando sepas realmente qué sientes, podrás ahondar en lo que necesitas.

Puedes empezar ahora mismo. ¿O tienes que hacer algo más urgente que no te lo permita?

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Aprender educando, Auto-conocimiento, Gestion de conflictos y etiquetada , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s